Linda & Saul – Caracoral, El Valle de Antón

Después de unos meses sin cubrir bodas, por los estudios de fotografía que estaba realizando en España, estaba muy emocionada de “volver al ruedo” y disfrutar al máximo la celebración de Linda y Saúl.

Para llegar al 22 de diciembre de 2018, primero Linda y Saúl pasaron por varios años de noviazgo, que los llevó a saber que estaban hechos el uno para el otro. Por esta y muchas más razones, Saúl sabía que había llegado el momento de hacer la gran pregunta, pero quería que fuera súper especial e inesperada para ella.

Un 10 de diciembre se apareció temprano por la mañana en la casa de Linda para invitarla a desayunar. Ella se arregló inmediatamente, sin saber que aceptar esa invitación daría inicio a una cadena de sorpresas.

Una vez terminaron de desayunar, se desvió hacia al aeropuerto, lo cual la sorprendió totalmente porque pensaba que iban a saltar de paracaídas y le dijo que no se sentía lista para eso. Al final era un paseo en helicóptero, para ver toda la ciudad y en ese momento pensó que él le iba a proponer, pero no pasó. Cuando aterrizaron, Linda cuenta que se sorprendió pensando que si eso era una sorpresa por su cumpleaños, cómo sería entonces la propuesta de matrimonio.

Después de dar vueltas por otras áreas de la ciudad, se acercaron al Cerro Ancón. Una vez llegaron a la cima y luego de conversar un rato,  Saúl le propuso tomarse una foto juntos, pero en realidad estaba a punto de grabar uno de los momentos más felices de su vida. Cuando regresó para posar junto a Linda, se puso de rodillas y le preguntó si quería casarse con él. Linda le dijo que SÍ, una vez pudo volver a hablar, porque había quedado muda de la emoción. Dice que el descenso del cerro fue sin duda el más feliz de su vida.

Meses más tarde nos fuimos hasta el Valle de Antón para cerrar el año con broche de oro. No solo nos tocaba trabajar con una hermosa y divertida pareja, sino que los paisajes, decoración, discursos, invitados y sorpresas, hicieron que fuera una fiesta que daba momentos de sobra para capturar.

Creo que no me equivoco al decir que esta boda fue una navidad adelantada para todos. Y es que, además de la rumba que se armaron, la alegría, amor y emoción estuvo presente durante toda la celebración. Al final del día, lo más importante de las bodas, son los bellos sentimientos que provocan y en esta hubo de sobra.

¡Muchas felicidades Linda y Saul! ¡Que Dios bendiga su unión hoy y siempre!

        

 

    

 

 

  • Hola, liz. me està encantando cada vez mas tu trabajo de bodas. a pesar de que te veo màs en sesiones fotograficas, dejame decirte que tu trabjo de boda es increible. felicidades liz, saludos desde baranquilla. espero poder conocerte algun dia e interactuar.